Nuevos repertorios de lucha “Clítoris en Movimiento”

By 6 junio, 2016Bolivia

Autora: Tania Aneliz Montes*

“Somos un grupo de mujeres, que buscan una transformación en este sistema, que en conjunto analizan y critican el injusto funcionamiento de esta sociedad. Prepárate mundo para nosotras, que estamos aquí para generar cambios, ¡somos el cambio!” Dicen las chicas de “Clítoris en movimiento” un grupo de jóvenes cochabambinas que se reúnen para debatir respecto a varias problemáticas que afectan a la mujer, lo más importante es que ellas se movilizan, buscan visibilizar la lucha de las mujeres ¿Cómo lo hacen? En bicicletas. Este mes se movilizaron por la despenalización del aborto, se reunieron en una plaza para hablar sobre el estado de esta problemática en Bolivia. Después de informarse, tunean sus bicis, les ponen flores, escriben carteles, dibujan, y transforman sus bicicletas en instrumentos de protesta. Una vez informadas y empoderadas pisan el pedal y toman la calle, lo hacen porque buscan visibilizar el tema y porque saben de la importancia de estar organizadas “busquemos ese entendimiento, ese comprender, aceptarme a mí misma y a la otra, porque no podemos esperar que alguien más lo solucione, tenemos que estar organizadas”.[1]

¿Por qué es tan importante que las mujeres estén organizadas? ¿Por qué es tan importante la lucha de las mujeres en América Latina? En materia de aborto, algunos países de América Latina y el Caribe tienen las leyes más restrictivas del mundo y los resultados de la criminalización del aborto son literalmente fatales para la mujer. Bolivia se encuentra entre uno de los países de América Latina y el Caribe con el más alto nivel de mortandad materna, el 70% de las emergencias obstétricas se deben a la práctica de abortos incompletos, mal practicados. En este país se realizan aproximadamente 185 abortos clandestinos diariamente, en lugares que no cuentan con las condiciones mínimas de salubridad; al año se realizan aproximadamente 60 mil a 70 mil abortos en condiciones inseguras y el resultado de esto es al menos 650 mujeres muertas. Muchas de estas mujeres estarían vivas hoy si el aborto fuera legal y seguro.[2] Es por esto que la lucha de las mujeres no es solamente importante sino necesaria, es más que eso ¡es urgente! Como bien dicen las chicas de Clítoris en movimiento “no podemos esperar que alguien más lo solucione, tenemos que estar organizadas”[3].

Según la feminista Xicana Cherrie Moraga, es importante darse cuenta del rol que tiene la mujer que se manifiesta en América Latina. A diferencia de grupos que se manifiestan en otras partes del mundo, estas mujeres realmente corren riesgos, se enfrentan cuerpo a cuerpo con las autoridades policiales, y muchas veces son encarceladas. Según Moraga, mucha gente no alcanza a entender la relevancia de esta lucha porque al hablar de feminismo tenemos como referentes a las feministas europeas y euroamericanas que, según esta activista, más bien tratan de competir con las instituciones del hombre blanco. La lucha de muchos grupos de mujeres latinoamericanas va por otros caminos, está más bien impregnada de su contexto y las lleva a ir contra las estructuras de dominación.[4]

En la misma línea, la feminista Italiana Silvia Federici habla de grupos y movimientos que surgen en América Latina, en respuesta a situaciones de represión política, extrema represión económica y  de excesiva austeridad. Federici menciona que mujeres de este continente dan un paso adelante y se organizan en diferentes iniciativas para transformar su realidad; desde la perspectiva de esta feminista, estos grupos tienen el poder de transformar las relaciones de poder y de garantizar la sobrevivencia de muchas personas.[5] Lo que propone esta autora tiene especial resonancia cuando se habla del aborto, una lucha en la que los avances legales no hubieran existido sin grupos de mujeres organizadas, que lucharon desde los ochentas por garantizar la sobrevivencia de otras mujeres.

A pesar de la criminalización y del estigma social que existe en torno al aborto la lucha no se detiene, una de las principales características del activismo por el aborto libre y seguro es su capacidad de renovarse. Ante tanta negación, ante la imposición del Estado y de la iglesia sobre el cuerpo de la mujer, las mujeres han tenido que ser creativas, han generado nuevos repertorios de lucha. La socióloga Silvia Rivera Cusicanqui propone ver las formas a través de las cuales los sujetos hablan, yendo más allá de los lenguajes verbales y escritos; cuando se hace este ejercicio, se nota que hay actores que se están expresando, quizá no a través de los medios comunes. Probablemente en Bolivia la lucha por la despenalización del aborto no tiene tanta fuerza en el mundo académico, quizá no se ha escrito tanto al respecto, puede ser que no exista suficiente debate, sin embargo hoy en día existen grupos de mujeres que tratan de visibilizar este tema a través de otras vías, así como lo hacen las mujeres de “clítoris en movimiento” o las “feministas callejeras” en Sucre a través del teatro callejero. Estos grupos están usando repertorios alternativos para sacar el debate a las calles, para extenderlo más allá de las esferas especializadas en el tema.

Entorno al aborto hay un fuerte estigma social que es preciso romper llevando información real a las calles, y decir por ejemplo, que cada año cientos de mujeres bolivianas están muriendo por ejercer sus derechos reproductivos y que la mayoría de las afectadas por la prohibición son aquellas de bajos recursos.[6] Hay muchas cosas de las que se debería estar hablando abiertamente, es preciso preguntarse, por ejemplo, que está detrás de los prejuicios entorno al aborto. Un estudio realizado en México demuestra que el estigma sobre el aborto está relacionado con el valor social de la maternidad como destino para las mujeres.[7] Muchas mujeres son presionadas para continuar con su embarazo contra su voluntad, pues se asume que han nacido para ser madres. Hoy en día hay mujeres que toman la decisión de no ser madres y que viven felices con esa decisión; por el contrario la ilegalidad del aborto genera temor, incertidumbre y angustia, no solamente en las personas que se enfrentan con la decisión de abortar, sino en gran parte de la población de mujeres.[8]

Estos nuevos colectivos de mujeres, proponen llevar esta información a la sociedad, ellas quieren “Transformar nuestra realidad mediante acciones que visibilicen las condiciones de desigualdad y opresión en que vive la mujer en nuestra sociedad”.[9] Al resto de la sociedad le corresponde abrir los ojos, los oídos, la mente y ver, escuchar sin prejuicios lo que estos grupos de mujeres nos están diciendo, si las ves en las calles no las ignores escucha y apre

[1] Cf. http://bit.ly/1qKnKJH

[2] Cf. http://bit.ly/1XSJCjp

[3] Cf. http://bit.ly/1qKnKJH

[4] Cf. http://bit.ly/25fSoKu

[5] Cf. http://bit.ly/1Z0Obqh

[6] Lopéz Gomez, A. et al. (2015) Investigación sobre Aborto en América Latina y el Caribe: una agenda renovada para informar políticas públicas e incidencia. Lima: Promsex, pp.23, 24.

[7] Ob. Cit., p. 24.

[8] Lopéz Gomez, A. et al. (2015) Investigación sobre Aborto en América Latina y el Caribe: una agenda renovada para informar políticas públicas e incidencia. Lima: Promsex, p. 24.

[9] Cf. http://bit.ly/1qKnKJH

 

*Politóloga con Maestría en Estudios Latinoamericanos Universidad de Amsterdam.

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